Investigadores de la Universidad de Sydney – Australia – han publicado un estudio que con rma que comer hasta 12 hue- vos por semana durante un año no aumenta los factores de riesgo cardiovascular, y tampoco supone un riesgo adicional en personas con prediabetes y diabetes tipo 2.
La investigación, publicada en la revista “American Journal of Clinical Nutrition”, es una continuación de un estudio previo que encontró resultados similares en un período de tres meses. En la primera prueba los participantes consiguieron mantener su peso mientras algunos se sometían a una dieta con mucho contenido de huevos (12 por semana) y otros con pocos huevos (menos de dos por semana), sin diferencia en los marcadores de riesgo cardiovascular entre ambos grupos.
Después, los mismos participantes siguieron una dieta de pérdida de peso durante otros tres meses con el mismo sistema. Durante seis meses más – hasta 12 meses en total -,
los participantes fueron monitorizados por los investigadores y continuaron con la ingesta de huevo, unos con una dieta copiosa en huevos y otros con una escasa.
El estudio ha rastreado una amplia gama de factores de riesgo cardiovascular, incluidos el colesterol, azúcar en sangre y la presión arterial, sin diferencias signi cativas en los resultados entre los grupos con alto contenido de huevo y bajo.
“Aunque los huevos en sí tienen un alto contenido de colesterol en la dieta, y las personas con diabetes tipo 2 tienden a tener niveles más altos del colesterol “malo” -lipoproteína de baja densidad-, este estudio respalda anteriores investigaciones que muestran que el consumo de huevos tiene poco efecto en los niveles de colesterol en la sangre”, ha explicado el doctor Nick Fuller, del Instituto Boden de Obesidad, Nutrición, Ejercicio y Trastornos Alimenticios.
La revista de Eroski Consumer de mayo incluye un artículo con el título “Un huevo de propiedades saludables”, con información muy positiva y actualizada sobre el huevo como alimento, de la que extraemos algunos contenidos:
“El secreto de por qué el huevo es imprescindible se encuentra nada más romper la cáscara, cuando queda al descubierto la clara -que contiene proteínas, vitamina B2, niacina, yodo y potasio- y la yema, que aglutina casi todos los nutrientes -grasa saturada, monoinsaturada, colesterol, vitaminas A, D, E, K, B1, B6, B12, colina, luteína, zeaxantina, zinc, calcio, fósforo, hierro, cobre y selenio-. Es decir, una auténtica bomba nutricional de tan solo 141 calorías. En este artículo se enumeran los nutrientes esenciales que aportan los huevos y se desvelan las recomendaciones de consumo.
Huevo: consumo recomendado según la edad
Estefanía Ramo, dietista-nutricionista del Instituto Médico Eu- ropeo de la Obesidad – IMEO -, detalla el interés del huevo en las diferentes etapas de la vida: “La infancia y la adolescencia son periodos de rápido crecimiento y desarrollo, en los que los huevos contribuyen a cubrir las elevadas necesidades nutricionales del organismo. Restringir su consumo conduce a veces a que la dieta de algunos niños sea de citaria en nu- trientes esenciales, lo que puede perjudicar su crecimiento, desarrollo y salud”. El consumo recomendado, según esta
experta, es de 2-3 huevos a la semana para niños pequeños y sedentarios, y un huevo al día para los adolescentes.
El huevo y el colesterol
En el embarazo y la lactancia aumentan las necesidades de nutrientes, especialmente las de colina – un nutriente que forma parte de las membranas celulares e interviene en reacciones metabólicas, expresión de genes y síntesis de neurotransmisores -, “por lo que es vital un aporte adecuado para conseguir una óptima situación de la madre y del niño. La leche materna tiene una concentración 60 veces mayor que la de la sangre”, indica Ramo. Un huevo aporta el 65 % de las necesidades diarias de colina.
Para ancianos y enfermos, “el huevo es un alimento valioso por su fácil preparación, masticación y digestión”, subraya. Como no aporta purinas, resulta muy preciado en las dietas de personas con gota. En los ancianos, su consumo puede ayudar a mejorar el estado cognitivo, las capacidades visuales y frenar la pérdida de músculo. Se aconsejan de 2 a 3 para los mayores más sedentarios, pero la cantidad puede ser mayor en los más activos.
Los deportistas encuentran en el huevo su mejor reconsti- tuyente. Un trabajo publicado en “The American Journal of Clinical Nutrion” asegura que comer huevos enteros – con clara y yema – inmediatamente después del ejercicio estimula la formación de proteína muscular”.







